jueves, 28 de agosto de 2025

Liliana.


El siguiente es un cuento inspirado en Liliana Criosati.




Liliana

Liliana era una hermosa mujer que cautivaba a cualquier hombre con su singular belleza. Era una mujer como pocas, y no solo por su hermosura, sino porque también tenia una personalidad que la hacia muy atractiva y deseada.

El primer día de su luna de miel, falleció  a consecuencia de un alud de nieve que cubrió el pintoresco hotel de los Alpes  suizos donde se habían hospedado. Su irremediable y prematura perdida, causo un enorme vacío en la vida de  todos aquellos que formaban parte de su familia, y de su circulo social. Era una mujer de tan solo 25 años de edad, con toda una vida por delante, y un sin fin de sueños por cumplir, de proyectos por realizar, de cosas por compartir. Dejo este mundo terrenal, para ir a un mundo más allá de la imaginación de cualquiera. Un mundo lleno de hermosos lugares, donde nadie es infeliz.

Años más tarde, su historia fue conocida por un hombre, que al darse cuenta de la forma tan triste en que partió de este mundo, él se enamoro de su esencia. Sueña y fantasea con ser él, el hombre al cual ella elegiría, el mismo hombre de quien Liliana estuviera enamorada. Era tan grande su deseo de siquiera poder verla, que una vez se le apareció en un sueño, una noche dónde él estaba profundamente dormido en la cama de su habitación. En su sueño, él estaba esperándola en un restaurante, degustando una copa de vino tinto y vestido para la ocasión.

Después de 25 largos minutos, durante los cuales no le importo esperar porque él, por ella, esperaría una vida entera, finalmente apareció Liliana. Irradiando una singular belleza y sensualidad que la caracterizaba, vestida con un ajustado vestido rojo que hacia resaltar su hermosa y esculpida figura, este hacía que ella pareciera la obra maestra de un artista plástico, pero no, simplemente se trataba de su natural y singular belleza. Al verla entrar al restaurante, él se levanto de la silla para marcarle a la recepcionista del lugar que era ella su tan ansiada cita. Atónito por la presencia tan agradable, quedo paralizado al ver como ella se dirigía asía  su mesa. En ese momento,  a él le pareció que el tiempo se detuvo, que todo a su alrededor dejo de seguir su curso, simplemente él había quedado hipnotizado al verla yendo asía él, mientras ella delicadamente avanzaba y lo veía con una mirada seductora y tierna a la vez. A cada paso que ella daba y que acortaba la distancia entre los dos, su movimiento natural provocaba un bamboleo atractivo de su hermoso cuerpo. Cuándo por fin llego a su encuentro, ella lo saludo con un beso en la mejilla.

-          Hola. Aquí me tienes ¿Cómo estas?
  • Ahora que te veo, estoy mejor. ¿y tú?
-          Yo, feliz por conocer a alguien que sin haber estado en mi vida, piense tanto en mi.
  • Uy, muchas gracias. Pues para mi es un placer, por fin conocerte. Gracias por haber venido ¿que te gustaría tomar?
-          Lo mismo que tú. Cuéntame, ¿Por qué yo? Es decir ¿Por qué te interesas tanto en mi? Alguien que no existe ni existirá en tu tiempo ni en tu vida
  • Porque tu historia me cautivo. Cuándo supe y me entere de ti, de cómo fue tu vida, como la viviste, pero sobre todo, por como fue que partiste de este mundo. Debo confesarte que en un principio me dio algo de miedo, pero después cuando vi tus fotos,  y leí sobre ti, no sé que paso, pero me enamore de ti, de tu esencia de lo hermosa que eres.
-     Muchas gracias. ¿Hay algo que quieras saber más de mi?
*    Si, sino te importa me gustaría saber algo ¿Qué paso exactamente el día que falleciste?
-Bueno, como sabrás, morí en un absurdo accidente en Europa. Quede cubierta por toneladas de nieve, y después de unos días durante los cuales me estaban buscando los equipos de rescate suizos, me encontraron todavía con vida, pero inconciente y muy debilitada. Finalmente morí en un hospital.
Pero me da la sensación que no es por eso que estoy aquí, en todo el tiempo que ha pasado después de mi partida, nunca sentí tanto los pensamientos por mi, de alguien vivo  ¿Hay algo más?

  • Pasa que he quedado muy impactado con tu historia, creo que me he enamorado de ti.

-          No, no te haz enamorado de mí, te haz enamorado de mi historia. Si bien me estas viendo ahora, pero esto que vez son tus ganas de conocerme. Tú no exististe en mi tiempo, yo no existo en el tuyo. Ni siquiera habías nacido cuando me paso lo que me paso. Aunque he de confesarte que me encanta la idea, el hecho de que un hombre se interese por mi de alguna manera, inclusive a 46 años de mi partida, me halaga.

  • Sé que suena absurdo, pero me encantaría que estuvieras en mi vida de alguna manera, sí tú quieres seremos amigos.

-          ¿Por qué ser amigo de alguien que ya no existe?.

  • ¿Y por que no? Que yo sepa jamás se ha dado una amista así

-          Hay algo que debes entender. Yo soy un producto de tus ganas de verme, de conocerme. Yo no existo, no al menos como tú quisieras que existiera. Como te dije antes, lo que ves son tus ganas de conocerme, no estas viendo ni hablando con alguien a quien puedas tener en tu vida como tu quisieras. ¿Qué crees que piense la gente que te rodea de todo esto?

*No me interesa lo que la gente piense de mi, aparte nadie tiene que saberlo, esto es entre                                                                                                                                        tu y yo y nadie más. Yo sé que te haz marchado para siempre de este mundo, no te ofendas, pero quisiera pedirte que sino aceptas no te vallas a enojar conmigo y no vallas a asustarme.

-          Lo voy a pensar, no te digo ni si, ni no. Después te contesto ¿OK?
  • ¿Cuándo?
-          Pronto, lo prometo. Pronto sabrás mi respuesta.

Así, sin más ni más, ella se levanto y se retiro del restaurante, dejándolo a él con la intriga de su posible respuesta, pero por otro lado contento por haber hecho “realidad”  el hecho de por fin ver a Liliana. Minutos más tarde, él pago la cuenta y se retiro del lugar.

Caminando por la calle yendo a su casa, él no podía salir de aquella sensación tan agradable que le había dejado la presencia de Liliana, la misma mujer que por durante mucho tiempo no se la había podido sacar  de su cabeza. Con una discreta sonrisa pintada en su rostro, y mientras seguía caminado por la vereda humedecida por  la ligera llovizna que caía  aquella noche, solo podía pensar en 2 cosas; por un lado tenia la incertidumbre sobre  ¿cuándo sería la próxima vez que volvería a ver a Liliana? Y por otro lado ¿Cuál sería su respuesta?


Una vez en su casa, y con toda la emoción a cuestas, se dispuso a volver a leer todo sobre Liliana, entre otras cosas encontró un poema que su padre le había escrito, y que lo amuro en una de las paredes del mausoleo de su tumba, un hermoso texto que reza:
 A mi hija:
Sólo me pregunto ¿por qué te has ido y has dejado destrozado mi corazón? Que solo te quería ¿por qué? ¿Por qué? Solo el destino sabe el por qué y me pregunto ¿por qué? ¿Por qué no se puede estar sin ti? ¿Por qué? ¿Tan linda eras que la naturaleza, envidiosa, te destruyó? ¿Por qué? ¿Por qué? solo me pregunto si hay Dios, y se lleva lo que no es suyo. ¿Por qué destroza y cala hasta el infinito el dolor? ¿Por qué? creo al destino y no a ti, ¿por qué? ¿Por qué solo se que siempre sueño contigo? Por todo el amor que siente mi corazón por ti. ¿Por qué? ¿Por qué? Tu papá...

    


……CONTINUARA.

Este cuento se llama; En el restaurante. Y es una divertida anecdota.



En el restaurante.

     Las cosas que pasan en un restaurante son muy variadas. Podemos encontrarnos con gente que va desde simplemente a comer, a hacer o cerrar algún negocio, reunirse con su familia o amigos, o hasta una pareja que asiste al lugar para tener una cena romántica, o porque no, para solucionar alguna diferencia de pareja.

     En mis más de 10 años como gastronómico, he visto de todo en lo que al comportamiento de los clientes de un restaurante se refiere. A los cuales, he tenido el placer de atenderlos. He sido testigo tácito de un sin fin de situaciones tanto lindas y agradables, como también de momentos feos y desafortunados.

     Una situación que presencié en un restaurante de la costa Atlántica  de Buenos Aires, y que nunca olvide fue en enero del 2007. La discusión de una pareja mientras iba a cenar.
Habían llegado alrededor de las 8:30 de la noche, con previa reserva de su mesa. Él, fue muy claro cuándo dijo:
 “Quiero una mesa para dos de las de afuera”.  En el restaurante ya había un par de mesas ocupadas cuando ellos llegaron. Les serví una mesa para  dos sobre la terraza de madera del lugar. Un mantel blanco con un cubre mantel rojo. En el medio de la mesa, un cubo de color azul con blanco hecho de cera que reflejaba desde su interior, la luz de una vela. “Buenas noches, bienvenidos”. Así los recibí en la entrada del restaurante. Ellos venían muy bien vestidos para la ocasión, pero desde ese mismo momento percibí en el rostro de ella un rescoldo de enojo o molestia por algo. Les indique su mesa, se sentaron y enseguida les lleve las cartas. “Cualquier cosa que necesiten, mi nombre es Tony y estoy para servirles”. Les dije y me retire. No habían pasado ni 10 minutos cuando volví a mirarlos desde mi posición para “monitorearlos”  por si me llamaban. Desde dónde estaba yo, apenas se escuchaba levemente lo que se decían, ella gesticulaba mucho con las manos mientras hablaba, y su rostro dejaba entre ver un triste disgusto. De repente, ella alzo la voz y le dijo a su novio en un tono desafiante “¡Me estás diciendo que todo el tiempo que hemos pasado juntos, no significo nada para vos!”. Enseguida él le dijo con voz media baja, hablando entre dientes y con vergüenza; “Baja la voz, te está escuchando todo el mundo”. A lo cuál ella replico “¡Y que me importa que me escuchen, así todo el mundo se entera del tipo de rata que sos!  [jajajajajaja] “Basta amor, estás haciendo un papelón” Dijo él, mientras que la demás clientela medio que los volteo a ver discretamente y murmuraban comentando la desafortunada situación. Después, él  con su mano me hizo un gesto para que me acercara.
Llego a la mesa y les dije ¿“Tomaron una decisión”?  (Refiriéndome a si ya sabían lo que iban a ordenar) Y la respuesta de ella fue; “¡Si, nos vamos a separar!” Entonces tuve que hacer uso de un recurso para este tipo de situaciones. El carisma. Rápidamente con mi mejor cara de amabilidad y carismática  le conteste; “No me diga, ¿es su ultima palabra? Seria terrible que así terminen sus vacaciones ¿no? Yo creo que esto lo podríamos arreglar con una buena botella de vino y la especialidad de la casa.” Después, con una sonrisa medio forzada, ella me contesta, “No creo que exista una botella de vino que haga que él me quiera como yo quisiera que me quiera” Y mi respuesta fue; “Bueno, el hecho de que el caballero no le demuestre su amor por usted, como usted lo desea, no creo que signifique  que realmente no este enamorado de usted. Quizás el caballero esta perdidamente enamorado de usted, pero su manera de demostrárselo no es la que mejor, digamos, no es la que a  usted le resulta más conveniente” Ella me dedico una sonrisa, mientras que él rápidamente dijo; “Viste amor, hasta (¿cómo te llamas? me dijo)” “Tony” (Le contestó ella.) “Nos dijo su nombre cuando nos trajo el menú”. “Bueno Hasta Tony se da cuenta de lo que me pasa con vos ¿Por qué vos no?” Me reí, para poner paños fríos a la situación. Mientras ella me dijo “¿Que nos recomiendas cenar?”  “Yo recomendaría primero que nada que, mientras voy a averiguar  qué vinos llegaron hoy. Que ustedes se vuelvan a mirar a los ojos y se digan porque se eligieron el uno al otro, y en unos momentitos vuelvo. ¿Les parece?” Los dos se rieron, y con una linda sonrisa y un movimiento de sus cabezas me aprobaron lo mencionado.
     Cuándo me doy vuelta y me retiro de la mesa. Mi  sorpresa fue que escuche aplausos de los demás clientes que, estaban atentos a lo que estaba pasando con aquella pareja. Mientras aplaudían, yo creía que les estaban aplaudiendo a ellos (a dicha pareja) pero no. Me di cuenta que la aprobación de la clientela fue para mi cuando otras personas en otra mesa me llamaron, me acerco y uno de ellos me dice “Que buena onda lo tuyo he” “¿Por qué?” [Le pregunte]. “Lo que hiciste con esa parejita fue genial” Me dijo. “Muchas gracias señor”. “Tráeme la cuenta por favor”.

Después de haber cenado. La pareja en cuestión, se retiro del lugar luego da haber solucionado aquel episodio de su relación.
 “Muy rica la comida y muy bueno tu servicio, muchas gracias por la buena onda”. Me dijo él después de pagarme la cuenta. Nunca los volví a ver en mi vida.
Esto sucedió en La sal de la tierra, un restaurante que estaba en Costa del Este.

La guerra de los ratones (segunda parte)



Posteriormente, el presidente del Parlamento llamaba al siguiente disertante.

- Tiene la palabra el ratón parlamentario miembro del bloque "Unión de Ratones Trabajadores de la Industria Quesera y Afines", el ratón Royer.

- Muchas gracias ratón presidente. Francamente y junto con el bloque de representantes al que pertenezco y yo, hemos leído más de una vez este proyecto de ley, y lejos de alarmarnos cómo lo hiciera el camarada Harry, nosotros creemos que toda actividad económica y laboral que procure el trabajo, y el desarrollo de esta Nación, y de sus ratones, no puede ser vista como una vil maniobra para manipular a la sociedad roedora. Porque mientras que algunos de los ratones nos encargamos de trabajar y producir el tan preciado queso, también existen dentro de nuestra sociedad quienes pretenden que el País, a través del aparato estatal les otorgue generosas porciones de queso periódica y sistemáticamente a cambio de no hacer nada, de no producir nada, ni de ser útiles a la Nación y a la sociedad roedora. No podemos ratón presidente, seguir permitiendo que del trabajo de cada ocho ratones laboralmente activos, el Estado les cobre grandes cantidades de queso mensualmente, como para sostener a cuarenta ratones que son laboralmente pasivos. Esto claramente representa una gran necesidad de reformar las leyes que regulan, y han regulado por siglos la actividad laboral, económica, y social de nuestra gran Nación. Quiero también aclarar que no estamos a favor de la miseria y el hambre de nuestros ratones, sino que estamos a favor de las mismas condiciones, oportunidades laborales y de desarrollo para los ratones del País.
Un reciente estudio de investigación del "Ratonistério" del trabajo, reveló que en nuestra Nación existe una serie de actividades laborales, que podrían ser atendidas por la casi totalidad de los ratones que reciben queso periódicamente del Estado a costa de los ratones laboralmente activos. Estamos hablando de trabajos que podrían engrandecer a nuestro País tales como; el mantenimiento de hoyos y madrigueras históricos, que se encuentran en estado de abandono. De la construcción y del mantenimiento de tuberías por dónde se podría viajar más seguro, y sin el miedo a que pueda aparecer algún gato del exterior que masacre a nuestros ratones, que diariamente se ven obligados a usar dichos tubos para trasladarse por el interior de nuestra hermosa Nación con el miedo de estas amenazas mortales, ratón presidente.
Es por esto que expongo, que tanto mi bloque y quién les habla, hemos decidido brindar nuestro total apoyo a esta propuesta de reforma de nuestra ratonstitucion Nacional. Muchas gracias ratón presidente.

Con una ovación dividida entre aplausos y abucheos, el ratón Royer se bajaba del estrado lamiéndose los bigotes en señal de indiferencia a sus oponentes. Acto seguido, el ratón presidente le daba la palabra al ratón propulsor de esta reforma.

- Tiene la palabra el ratón miembro del bloque "Frente Ratonistico Nacional" el congresista Charles.

- Muchas gracias ratón presidente. 
Estimados miembros del Parlamento Nacional. El bloque que tengo el honor de precidir, y un servidor, hemos hecho una propuesta de reforma ratonstitucional en base a un estudio e investigación de campo en materia económica y laboral de nuestra gran Nación, y el fruto de ese arduo trabajo ha derivado en esta propuesta de ley que, al parecer ha generado mucha polémica en algunos miembros de esta cámara. Mismos que a través del tiempo nunca han sabido mostrar ni un atisbo de interés por el desarrollo y crecimiento de nuestro País. Yo no se sí ustedes lo sepan, pero el comercio internacional está creciendo a pasos agigantados, y al mismo ritmo que el mundo entero de transforma. Esto quiere decir, que sí nosotros, los miembros de esta Nación, decidimos primar nuestras costumbres y tradiciones ante al crecimiento de nuestra economía, estamos condenando a nuestra Nación y a sus ratones, a un eventual estancamiento económico y social, del cuál muy difícilmente se logrará salir, pero sobre todo sería aún más difícil poder remontar la situación, y peor todavía, encontrarnos ante un hipotético bloqueo comercial por parte de nuestros socios comerciales. Hace más de una década que la Nación ha decidido, por razones que desconocemos, no producir queso gruyere, siendo que este es el tipo de queso que internacionalmente tiene la más alta cotización del mercado mundial, y nosotros hemos decidido permanecer fuera de ese mercado internacional, provocando que lamentablemente nos hayamos estancado, pero peor aún, que no crezcamos en materia económica provocando así una evidente demora, y un total atraso comercial, condenandonos a todos los ratones a un inevitable bloqueo comercial con todo lo que eso representaría. No podemos seguir vaciando las arcas del Estado por aferrarse a un modelo económico y social que ha demostrado que ya es obsoleto, y que puede condenarnos a la miseria.
Está Nación, poco a poco ha empezado a mostrar mundialmente signos de incompetencia en materia comercial de índole internacional, provocando así, que cada vez existan menos naciones que quieran arriesgarse a invertir en nosotros, o a comerciar con nosotros por falta de competitividad. Esto sin duda alguna, va a llevarnos a una eventual devaluación de nuestras reservas federales de queso, provocando que a cada ratón que, con mucho esfuerzo, tiempo, y trabajo, que haya logrado tener un patrimonio personal para este y si familia, se vea diesmado todo ese esfuerzo, pero sobre todo encontrarse que con su queso, cada día le alcance para mucho menos cosas, y provocando así que todo su patrimonio se vea amenazado, y posteriormente perderlo todo.
 ¿Alguien aquí en este recinto se ha puesto a pensar, en que pasaría en materia social sí esta situación finalmente llegué? ¿Alguien aquí tiene idea, de lo que podría provocar el desplome de nuestro mercado interno de queso, al pasar de necesitar una orma cada cuatro meses para treinta familias, a una orma cada semana para está misma cantidad de ratones? Eso camaradas, se traduce en crisis, una a la que no solamente no estamos preparados, sino a una que podría significar la pobreza, miseria, y falta de todo tipo de recursos para sobrevivir en una Nación que, irónicamente lo tiene todo para ser una potencia productora mundial de queso, y todas sus variedades, pero principalmente el gruyere. Hace más de cien años nosotros éramos el principal productor del gruyere, liderevamos el mercado y comercio mundial, nuestro queso era el más cotizado del mundo, y aunque suene increíble, habían naciones que tenían deudas de sus reservas federales de queso con nosotros. Evidentemente algo paso en el medio de todo esto, y ese algo es la actual ley laboral nacional, que lejos de procurar a nuestra Nación, ha provocado que hoy seamos los que tengamos comprometida una significante parte de nuestras reservas con otras naciones. Es por esto que hoy hemos presentado este proyecto de reforma. Apelando al sano desarrollo de nuestra actividad comercial interna, e internacional. Para el posterior crecimiento económico Nacional.
En su disertación, el ratón Harry dijo que hoy estamos ante una situación histórica. Créanme ratón Harry, que estoy completamente de acuerdo con usted. Efectivamente, hoy es un día que pasará a la historia, una historia que contará cómo nuestra Nación logro vencer a nuestros enemigos internos, que pretenden condenarnos al desastre total.
Muchas gracias.

Con una impresionante ovasion, Charles se bajaba victorioso del estrado, saludando con ambas patas, y haciendo gestos de agradecimiento. Solo el ratón Harry, y los ratones artesanos queseros se mantuvieron al margen de la ovasion, demostrando su repudio total a la situación.

Una vez que volvió el orden al resinto, el ratón presidente procedía a iniciar la votación de los ratones parlamentarios.

-Muchas gracias a los ratones disertantes. Concluidas las correspondientes presentaciones de los bloques que integran este Parlamento, procederemos a la respectiva votación de está sesión. Les pido que tengan a la pata sus respectivos dispositivos para poder efectuar su voto. Gracias.

Acto seguido, los ratones efectuavan sus votos, necesitaban sesenta votos positivos de un total de cien, para poder llevar a cabo la reforma. Cómo Charles y su bloque tenían la mayoría de las bancas parlamentarias, solo necesitaban ejercer su voto de manera positiva en conjunción con sus pares parlamentarios, que ya habían manifestado su apoyo a la reforma, los del bloque "Ratones trabajadores de la industria Quesera y Afines" para lograr, lo que sería el principio del fin.

Los resultados comenzaban a aparecer en las pantallas del recinto. Mostrando de color verde los votos positivos, y de rojo los negativos. El ratón presidente, conforme se comenzaban a mover los votos, iba informando lo sucedido.

- Comienzan a aparecer los votos finales. Tenemos veinte votos negativos, setenta votos positivos, convirtiendo así este proyecto en ley. Entrando en vigor a partir de los próximos catorce días hábiles del día de la fecha. Publíquese así en el diario nacional.

..... Continúa la próxima semana.

La vocasion de Lilia


Lilia es la hermana menor de las cuatro hijas de Inés, una mujer que es madre soltera que vive con sus hijas en un cuarto de azotea de algún edificio del centro de la ciudad.
Enfermera de profesión, Inés se ve obligada a dejar a la mayor de sus hijas a cargo de sus hermanas para así poder ir a trabajar.

La casita donde viven todas juntas es un tanto precaria, construida de madera, con el techo de chapas, y con algunos hoyos en las paredes, es por eso que ellas llaman a su casa "el fresco bote." Con muchas necesidades por satisfacer, Lilia y sus hermanas crecen en armonía con una madre, que por necesidad está ausente. 

Con tan solo cinco años, Lilia un buen día por la mañana descubrió por accidente la que sería su profesión y vocación de vida. Ines había colocado por la casa unas trampas para ratones. Unos rectángulos de madera que tienen empotrados un sistema de resortes de metal con un cebo para atraer a los ratones, estos al asercarce a las trampas y comer el cebo, activan el sistema de resortes produciendo una suerte de "manotazo" que provoca un sonido muy particular, y por supuesto atrapa al ratón. Algunas veces lo mata, pero muchas otras simplemente los deja con vida, pero inmóviles.

Una mañana al levantarse de la cama, Lilia escuchaba un ruidito muy particular que llamo su atención. Caminando con sus piecitos descalzos y su camizoncito blanco de pijama, ella seguía la dirección de dónde venía ese sonido, al cabo de unos instantes descubrió qué era lo que producía tal ruidito. En un rincón de la casa encontró a un bebé ratón atrapado en la trampa, este llacia con una de sus patitas atrapada por el resorte, y eso hacia que el ratón estuviera inmóvil, y que obviamente chillara. Absorta y curiosa, Lilia se quedó mirando por unos segundos al pequeño ratón, pero lo que más llamó su atención, fue que el animalito también la miraba a ella con una cara que suplicaba por su vida, y que lo liberara. El ratoncito dibujaba en su carita un gesto de tristeza y súplica, entonces la niña le dijo al ratón.
-¡Ay querido, se te quedó la patita atrapada!
Inclinándose al ratón y con mucho cuidado, primero sujeto al pequeño roedor, y después levantó la pieza del resorte que atrapaba al animalito, al liberarlo lo tomo con ambas manos para resguardarlo, se puso de pie notando que por el impacto del golpe del resorte, la patita del ratón estaba toda torcida, giro la mirada y vio en la mesa unos palillos y un carrete de hilo. Sin pensarlo, tomó dichos elementos y comenzó instintivamente a entablillarle la patita al ratoncito para curarlo, al tiempo que decía.
- A ver señor ratón, su patita lastimada ya se la arreglo. Esto le pasa por andar de travieso. ¿Quien lo manda a andar de travieso?
Una vez terminado el trabajo, la niña se quedó con el ratón. Lo alimentaba con restos de comida que quedaban de la cena de la noche anterior, o de la comida del día. Lo mantenía escondido para que sus hermanas no lo descubrieran, y tampoco su mamá. Lo conservaba en una vieja caja de zapatos que escondía bajo su cama. 
Todas las noches antes de ir a dormir, iba a ver a su preciada e "ilegal" mascota para jugar con él, revisar la evolución de la curación de su patita, alimentarlo y asegurarse que el animalito estuviera bien.

Un buen día el ratoncito comenzó a hacer mucho ruido cuándo Lilia no estaba cerca de él, y para su mala suerte la madre de la niña estaba haciendo la limpieza de la casita. Sin quererlo la señora comenzó a barrer debajo de la cama de la niña, y con la escoba arrastró hacia afuera la caja de zapatos dónde estaba el ratón, y así descubrió que del interior de la cajita venía el ruido, retira la tapa de la caja y descubre entonces al pequeño roedor. 
Gritando por el susto que le provocó su hallasgo, alerto a las niñas, y obviamente a la pequeña Lilia de que algo pasaba. Las cuatro niñas corrieron hacia la habitación para ver qué pasaba, pero la pequeña sabía lo que ocurría, por eso ella fué la que más rápido corrió para evitar lo que ella sospechaba que su madre quería hacer, matar al ratón. 
Al entrar a la pequeña habitación, Lilia vio a su mamá que tenía al ratón en sus manos, presionandolo para asfixiarlo y así, matarlo.

- No mamá ¡Suéltalo es mío! Grito la pequeña al tiempo que se aferraba a la pierna de la señora tratando inútilmente de alcanzar las manos de la captura de su amado ratón. La mamá sin soltar al animal volteó hacia abajo para ver a la pobre niña que, envuelta en llanto suplicaba por su querido ratoncito, que ahora se encontraba preso de su mamá, al tiempo que la señora le dijo.

-¡¿Cómo que es tuya está asquerosa rata!? Yo poniendo trampas por toda la casa para matarlas a estás alimañas, y tu cuidándolas hija de la chin.....
- ! No lo mates mamá, es mío! Yo lo salve, le cure su patita, ¿No es lo que haces tu en tu trabajo?
La señora volteo su mirada al pobre ratón y ahí se dio cuenta que el animal tenía una “curasion” que parecía hecha por un profesional de la salud, y regañandola le dijo a la pequeña.

- ¿Tu le entablillaste la pata cabrona?
- Si mamá, fui yo. Lo hice como lo haces tu en tu trabajo, con las personas que van lastimadas a qué las cures. Así como nos has contado a mis hermanas y a mí. No lo mates por favor, es un bebé, y lo debe de estar buscando su mamá. ¿Tu que harías si yo me perdiera?

Las palabras inocentes de la niña tocaron una fibra muy sencible de su madre. La inocencia y la acción de la niña, hicieron que se diera cuenta que en esa pequeñita se estaba gestando una futura enfermera, la única de sus hijas que hasta entonces había mostrado la que sería su vocación de vida. Pasaron los años, y cuando la pequeña Lilia se convirtió en una hermosa mujer, también se convirtió en una enfermera profesional, una perfusionísta por cierto. Carrera que ejerciera por más de treinta años, salvando muchas vidas a su paso, y teniendo el reconocimiento de sus colegas, amigos, y de toda su familia.

Te amo tía Lilia Gloria Romero Heredia
Gracias por tanto, y perdoname por tan poco.