jueves, 28 de agosto de 2025

Liliana.


El siguiente es un cuento inspirado en Liliana Criosati.




Liliana

Liliana era una hermosa mujer que cautivaba a cualquier hombre con su singular belleza. Era una mujer como pocas, y no solo por su hermosura, sino porque también tenia una personalidad que la hacia muy atractiva y deseada.

El primer día de su luna de miel, falleció  a consecuencia de un alud de nieve que cubrió el pintoresco hotel de los Alpes  suizos donde se habían hospedado. Su irremediable y prematura perdida, causo un enorme vacío en la vida de  todos aquellos que formaban parte de su familia, y de su circulo social. Era una mujer de tan solo 25 años de edad, con toda una vida por delante, y un sin fin de sueños por cumplir, de proyectos por realizar, de cosas por compartir. Dejo este mundo terrenal, para ir a un mundo más allá de la imaginación de cualquiera. Un mundo lleno de hermosos lugares, donde nadie es infeliz.

Años más tarde, su historia fue conocida por un hombre, que al darse cuenta de la forma tan triste en que partió de este mundo, él se enamoro de su esencia. Sueña y fantasea con ser él, el hombre al cual ella elegiría, el mismo hombre de quien Liliana estuviera enamorada. Era tan grande su deseo de siquiera poder verla, que una vez se le apareció en un sueño, una noche dónde él estaba profundamente dormido en la cama de su habitación. En su sueño, él estaba esperándola en un restaurante, degustando una copa de vino tinto y vestido para la ocasión.

Después de 25 largos minutos, durante los cuales no le importo esperar porque él, por ella, esperaría una vida entera, finalmente apareció Liliana. Irradiando una singular belleza y sensualidad que la caracterizaba, vestida con un ajustado vestido rojo que hacia resaltar su hermosa y esculpida figura, este hacía que ella pareciera la obra maestra de un artista plástico, pero no, simplemente se trataba de su natural y singular belleza. Al verla entrar al restaurante, él se levanto de la silla para marcarle a la recepcionista del lugar que era ella su tan ansiada cita. Atónito por la presencia tan agradable, quedo paralizado al ver como ella se dirigía asía  su mesa. En ese momento,  a él le pareció que el tiempo se detuvo, que todo a su alrededor dejo de seguir su curso, simplemente él había quedado hipnotizado al verla yendo asía él, mientras ella delicadamente avanzaba y lo veía con una mirada seductora y tierna a la vez. A cada paso que ella daba y que acortaba la distancia entre los dos, su movimiento natural provocaba un bamboleo atractivo de su hermoso cuerpo. Cuándo por fin llego a su encuentro, ella lo saludo con un beso en la mejilla.

-          Hola. Aquí me tienes ¿Cómo estas?
  • Ahora que te veo, estoy mejor. ¿y tú?
-          Yo, feliz por conocer a alguien que sin haber estado en mi vida, piense tanto en mi.
  • Uy, muchas gracias. Pues para mi es un placer, por fin conocerte. Gracias por haber venido ¿que te gustaría tomar?
-          Lo mismo que tú. Cuéntame, ¿Por qué yo? Es decir ¿Por qué te interesas tanto en mi? Alguien que no existe ni existirá en tu tiempo ni en tu vida
  • Porque tu historia me cautivo. Cuándo supe y me entere de ti, de cómo fue tu vida, como la viviste, pero sobre todo, por como fue que partiste de este mundo. Debo confesarte que en un principio me dio algo de miedo, pero después cuando vi tus fotos,  y leí sobre ti, no sé que paso, pero me enamore de ti, de tu esencia de lo hermosa que eres.
-     Muchas gracias. ¿Hay algo que quieras saber más de mi?
*    Si, sino te importa me gustaría saber algo ¿Qué paso exactamente el día que falleciste?
-Bueno, como sabrás, morí en un absurdo accidente en Europa. Quede cubierta por toneladas de nieve, y después de unos días durante los cuales me estaban buscando los equipos de rescate suizos, me encontraron todavía con vida, pero inconciente y muy debilitada. Finalmente morí en un hospital.
Pero me da la sensación que no es por eso que estoy aquí, en todo el tiempo que ha pasado después de mi partida, nunca sentí tanto los pensamientos por mi, de alguien vivo  ¿Hay algo más?

  • Pasa que he quedado muy impactado con tu historia, creo que me he enamorado de ti.

-          No, no te haz enamorado de mí, te haz enamorado de mi historia. Si bien me estas viendo ahora, pero esto que vez son tus ganas de conocerme. Tú no exististe en mi tiempo, yo no existo en el tuyo. Ni siquiera habías nacido cuando me paso lo que me paso. Aunque he de confesarte que me encanta la idea, el hecho de que un hombre se interese por mi de alguna manera, inclusive a 46 años de mi partida, me halaga.

  • Sé que suena absurdo, pero me encantaría que estuvieras en mi vida de alguna manera, sí tú quieres seremos amigos.

-          ¿Por qué ser amigo de alguien que ya no existe?.

  • ¿Y por que no? Que yo sepa jamás se ha dado una amista así

-          Hay algo que debes entender. Yo soy un producto de tus ganas de verme, de conocerme. Yo no existo, no al menos como tú quisieras que existiera. Como te dije antes, lo que ves son tus ganas de conocerme, no estas viendo ni hablando con alguien a quien puedas tener en tu vida como tu quisieras. ¿Qué crees que piense la gente que te rodea de todo esto?

*No me interesa lo que la gente piense de mi, aparte nadie tiene que saberlo, esto es entre                                                                                                                                        tu y yo y nadie más. Yo sé que te haz marchado para siempre de este mundo, no te ofendas, pero quisiera pedirte que sino aceptas no te vallas a enojar conmigo y no vallas a asustarme.

-          Lo voy a pensar, no te digo ni si, ni no. Después te contesto ¿OK?
  • ¿Cuándo?
-          Pronto, lo prometo. Pronto sabrás mi respuesta.

Así, sin más ni más, ella se levanto y se retiro del restaurante, dejándolo a él con la intriga de su posible respuesta, pero por otro lado contento por haber hecho “realidad”  el hecho de por fin ver a Liliana. Minutos más tarde, él pago la cuenta y se retiro del lugar.

Caminando por la calle yendo a su casa, él no podía salir de aquella sensación tan agradable que le había dejado la presencia de Liliana, la misma mujer que por durante mucho tiempo no se la había podido sacar  de su cabeza. Con una discreta sonrisa pintada en su rostro, y mientras seguía caminado por la vereda humedecida por  la ligera llovizna que caía  aquella noche, solo podía pensar en 2 cosas; por un lado tenia la incertidumbre sobre  ¿cuándo sería la próxima vez que volvería a ver a Liliana? Y por otro lado ¿Cuál sería su respuesta?


Una vez en su casa, y con toda la emoción a cuestas, se dispuso a volver a leer todo sobre Liliana, entre otras cosas encontró un poema que su padre le había escrito, y que lo amuro en una de las paredes del mausoleo de su tumba, un hermoso texto que reza:
 A mi hija:
Sólo me pregunto ¿por qué te has ido y has dejado destrozado mi corazón? Que solo te quería ¿por qué? ¿Por qué? Solo el destino sabe el por qué y me pregunto ¿por qué? ¿Por qué no se puede estar sin ti? ¿Por qué? ¿Tan linda eras que la naturaleza, envidiosa, te destruyó? ¿Por qué? ¿Por qué? solo me pregunto si hay Dios, y se lleva lo que no es suyo. ¿Por qué destroza y cala hasta el infinito el dolor? ¿Por qué? creo al destino y no a ti, ¿por qué? ¿Por qué solo se que siempre sueño contigo? Por todo el amor que siente mi corazón por ti. ¿Por qué? ¿Por qué? Tu papá...

    


……CONTINUARA.

2 comentarios:

  1. Es un cuento muy especial y fuera de lo comun basado en un deseo cumplido en un sueño.los sieños son deseos ilusiones que son dificiles de cumplir. Me encanto ! Esperaré la continuación muy emocionada

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    1. Hola.
      Muchas gracias por tu comentario, te cuento que ya está publicada la segunda parte, y un par de cuentos más.
      Un abrazo.

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